Live your Life

Todas las cosas de este blog, fueron creadas unicamente por mi.

sábado, 25 de abril de 2009

Mi Versión de " Jaque mate en dos jugadas"

Estoy profundamente agradecido hacia Claudio.
Por unas horas, me sentí angustiado, tenia miedo, pero luego de la llamada telefónica, me alivié; los músculos de mi cuerpo se destensaron, sentí paz, hasta en un momento llegué, .. a pesar de todo lo que pasaba a mi alrededor; a sentir felicidad.
Sabia que iba a salir todo bien. Sabía que íbamos a poder aliviar nuestras penas..
Hasta claudio estaría feliz, y descansaría en paz.
Me da pena Claudio, siempre fue tan atolondrado, ¡tan obvio!
Era evidente que yo iba a ser el primero en actuar, en sacarnos de ese infierno. Siempre fui yo quien llevaba adelante la situación.. en todo.
Recuerdo el día en que el tío, nos llevó a vivir con él. Estábamos perdidos, y desorientados.. no entendíamos mucho; si sabíamos, y bien sentíamos, que era un lugar escaso de amor, sin alegría. Era lúgubre en su inmensidad. Sólo un sonido bien reconocido que nos hacía, estemos en cualquier parte; reconocer ese lugar.. el sonido de la avaricia, del dinero, puro; como recién salido de un banco. Siempre estaba allí. Siempre ese sonido chocante de monedas que solo servían para una cosa.. “ ahorrar”.
Eso decía siempre el viejo. Las ganas que teníamos con claudio, de gastar lo que pronto sería nuestra fortuna, debían ser enterradas bajo tierra, ya que sabíamos que no tocaríamos un centavo de esa fortuna, mientras él viviera.
Un día, conocí a una muchacha, Matilde, que yo bien sabía, iba a ser mi mujer durante muchos años, y espero que hasta el fin de mis días.. estoy muy enamorado de ella. Y en ese momento, en el momento en el que le presenté mi novia, a mi tío. Me di cuenta por sus gestos y caras; que no le agradaba en lo mas mínimo.
El decía que yo podía estar con mejores mujeres que con ella.. decía, que era poco para mí. ¿Qué sabe él, sobre que es o que no, poco para mí? No tenía idea.. siempre fue así, siempre a Claudio y a mi, nos hacia sentir despreciados.. o al menos, eso sentía yo...
Trate de convencerlo de que ella es la mujer ideal.. ¡lo intenté en muchas ocasiones! Pero sabía que no iba a dar resultado. Era terco como el solo.
Con Claudio fue distinto, se clavo en su mente la idea de que debía ser Bioquímico.
Justo con Claudio, que es un maldito adicto a las carreras de caballo y a jugar al póquer,..el tío, para eso no le daba un centavo. Hubiera sido desperdiciar dinero en vano.
Aunque el muy manipulador de Claudio, se las arreglaba bien sacando ventaja para sí mismo. Jugaba siempre que podía al ajedrez con él, sabiendo que por cada partida, algo de plata obtendría. Pero el viejo, no se dejaba pasar por arriba tan fácilmente. Anotaba todas las partidas que jugaba con Claudio, en los momentos en los que Claudio estaba en posición, él, anotaba muy lentamente la partida.. sabiendo que Claudio tenia apuro de ir al club. Como le gusta al viejo hacer esas cosas.. sentía placer al saber que Claudio tenia apuro, y que su tiempo, dependía de él. Siempre jugando con un coñac, el que saboreaba cada vez que hacía que a Claudio le caiga una gota de sudor, por las ganas abruptas de irse al club.
Un día, le dijo a Claudio “ – Observo que te aplicas en el ajedrez. Eso me demuestra dos cosas: que eres inteligente y un perfecto holgazán. Sin embargo, tu dedicación tendrá su premio. Soy justo. Pero eso si, a falta de diplomas, de hoy en adelante tendré de ti bonitas anotaciones de las partidas. Si, muchacho, llevaremos sendas libretas con las jugadas para cortejarlas. ¿Qué te parece?”
Imagínense la expresión de alegría en el rostro de Claudio, sabía que tenía garantizado cientos de pesos, tan solo por jugar partidos de ajedrez.Yo me sentí menos. No acote nada, porque sabia que no tenia porque hacerlo. Pero el viejo, o así lo sentía yo, tenía una preferencia hacía Claudio. Estaba tan arraigado con el tema de las partidas de ajedrez, que hasta en ausencia de Claudio, comentaba las partidas con Julio, su mayordomo.
Por estos motivos, fue que tomé la mejor decisión de mi vida. Sabía que no iba a depender mas del viejo. Y sabía que Claudio no iba a ser nada al respecto. No lo necesitaba, si tenía plata garantizada con los juegos de ajedrez.
Así fue que tome la decisión de matar al viejo. ¿Cómo?, le dispararía en el momento mas oportuno que tenga.
Compré un arma. Tenía buenos contactos, que me la iban dejar a un buen precio, y que me garantizaban, que no hablarían si algo no se apegara al plan.
Era totalmente ilegal, se imaginan..
Planee todo con detalle. Nada iba a salir mal.
Fui incluso a clases de tiro al blanco. Sabia que todo iba a salir perfecto, pero me tenia que asegurar que así fuera..
Llego la noche de hacer lo que tanto deseaba. Sabía que si todo salía bien, Claudio y yo podríamos vivir tranquilos. En especial, yo con mi mujer, compraríamos una hermosa casa alejada de todo e incluso hasta pensamos en mudarnos a Europa, para darle una mejor educación a nuestro futuro hijo. Esos deseos, eran tan profundos, ellos eran la razón por la cual estaba haciendo esto ..
¡Al fin! La noche tan ansiada había llegado.
Sabía que Claudio iba a jugar una partida de ajedrez con él.
Espere en el hall, y al ver que salía Claudio de jugar al ajedrez, pensé que todo iba a ser saboteado por Claudio y sus paranoias. Me miró fijamente, con cara de susto,.. no se bien que le pasaba.
_ ¿Qué te pasa? – dijo con tono jovial y ansioso
_¡ estoy arto! – conteste, sabía que era una buena escusa decir que había tenido una de mis rutinarias discusiones con el viejo.
_¡ Vamos!, Siempre está dispuesto a la tragedia..
_ Es que el viejo me enloquece. Últimamente desde que volviste a la facultad y le llevas la corriente con el ajedrez, se la toma conmigo. Y Matilde…- también era una buena excusa meter a Matilde en esto.. era bastante creíble.
_ ¿Qué sucede con Matilde? – me pregunto apresurado
_Matilde me lanzo al ultimátum: ella o el tío.
_ Opta por ella. Es fácil elegir. Es lo que yo haría – contesto como si la situación fuera fácil. Él porque no estaba en mi lugar..
_¿Y lo otro?, yo lo haría, pero ¿ con que viviríamos? Ya sabes como es el viejo.. Duro, implacable. ¡ Me cortaría los víveres!
- Tal ves se arreglen de otra manera..- dijo riendo- ¡ Quien te dice!
_¡Bahh!, no hay escapatoria, pero yo hablare con el viejo sátiro. ¿Donde esta ahora? – Era una buena oportunidad para proseguir con mi plan. Note que Claudio se acelero.
_ En la biblioteca, pero déjalo en paz. Acaba de jugar la partida de ajedrez, y despacho a la servidumbre. ¡ el lobo quiere estar en su madriguera! – dijo con una sonrisa engañadora.
_El lobo en la madriguera..- me quedé pensando..- lo veré en otro momento. Después de todo..- no pude terminar la frase y Claudio me la cortó..
_ Después de todo, no te animarías, ¿ verdad? – dijo como si mis acciones fueran predecibles.
Miro su reloj y se fue.
Al ver que se alejaba, esperé. Y entré a la habitación..Allí estaba el viejo, solo, jugando una partida solitaria, con su coñac junto a él, infaltable por supuesto. Me senté junto a él, sin decir nada. Yo llevaba el arma bajo mi traje, es para recordar, que había comprado para esta ocasión, un traje nuevo; el más caro del local. Como todo momento importante, debía estar bien vestido.
Al sentarme al lado de él, me miro fijamente; tenia un aspecto moribundo, pero estaba bien, porque como siempre, dió su acotación a la situación, y dijo” _ ¿ a que se debe tu inesperada y no oportuna visita Guillermo?, que acaso, ¿nadie te dijo que pedí estar solo?”- a ese comentario sonreí, y cuando lo hice, el se agarro muy fuerte el pecho, e hizo un gesto de dolor, y una cara de sufrimiento hizo que mi mente se fije solamente en eso, y por unos segundos olvidé a lo que iba. Miré su coñac, debía asegurarme que no este así, por haber bebido demasiado.
Estaba intacto. Ni una gota de coñac había tomado..
Estuvo presionándose el pecho alrededor de 10 segundos. Cuando se recuperó me dijo.
_ Ya no estoy como antes.. mi pecho me arde, y siento un dolor en el corazón que hace que no pueda respirar. Guillermo, debo decirte, que sé, y tengo bien en claro, que mi muerte esta cercana. No temo, porque sé, que mi fortuna, lo único que tengo bueno en este mundo, lamento decir; va a quedar en buenas manos. Pero debo decirte, que no será para tí, ni para tu mujer, y menos para Claudio. Lo donaré. Se que ustedes son muy inteligentes y tienen capacidad suficiente como para trabajar, estudiar y vivir bien, creando sus propias vidas, sin depender, ni viviendo de otro. Hay mucha gente que vive sin nada. Sé que ellos lo usarán mejor.
Mientras decía estas palabras, llegue a pensar que bromeaba, sentí como si todos los años que había vivido con ese maldito viejo, hubieran sido en vano. Mas que nunca estaba seguro de lo que hacia.
Saqué mi arma. Él, sonrió, y al hacerlo supuse que sabía, y esperaba este hecho.
Le disparé en el cráneo.
Y guarde mi arma en mi bolsillo. Fue una sensación de alivio, de paz intensa, duró unos microsegundos, los mejores que pase en años..
Sabía que ahora, todo estaría bien. Sabía que nada podía hacer que mi vida sea tan vacía como era cuando vivía con él.
Debía apresurarme, salir de la habitación, sin que nadie me vea.
Lo hice perfectamente… Y el arma, jáá, tenía todo bien calculado.
Al salir de la casa, camine alrededor de cinco cuadras. Espere diez minutos, y allí estaba, era el camión de la basura. Era uno especial, no cualquiera. Solo pasaba en esas horas, recogiendo “basura”, en buen estado, que luego iba a ser usado por otras personas. Me acerque sin que me vean, y arroje mi arma envuelta en mi chaqueta, adentro del mismo.
Nadie me había visto, y nadie dudaría de mi. Estaba saliendo todo a la perfección.
Eran las 12 en punto. Y debía continuar con mi plan.
Camine unas cuadras, y llegue a mi primer parada. Av. P. Manso 689. Allí estaba la jefatura de policía. Me desarregle el pelo e hice que mi ropa parezca desalineada, entre corriendo y dije:
_ Ayuda, ¡por favor! Ayúdenme!, algo le paso a mi tío, alguien le disparo!
Les indique el camino, y nos dirigimos hacia la mansión.
Al llegar estaba Julio, el mayordomo, en la entrada, con cara de susto y muy alterado, evidentemente.
Los policías entraron e hicieron lo que debían hacer con el cadáver.
Y llego el momento mas complicado.
_ “ Señor, usted era el sobrino verdad?” – el policía comenzaría con su interrogatorio.
_ Si así es. Mi dios! Estoy tan asustado. No entiendo porque alguien lo aria.. mi tío era tan bueno.. – mis gestos no dejaron nada de dudas en el policía, asi que continuo.

_Lo lamento muchísimo… y disculpe el interrogatorio, pero debo preguntarle, que hizo usted el día de ayer.
Comencé, contándole que había estado con Matilde.. y luego que había ido a ayudar a unos amigos a remodelar su casa, después de una tormenta que los dejo sin nada..
Luego les dije.. que había ido a la mansión a ver al viejo… fue una perfecta excusa para salir del problema, decirles que me había encontrado con Guillermo, al entrar a ver al tío. Y que luego cuando salí, note que Guillermo aguardaba a unas cuadras cercanas de la mansión. Sé que no era cierto, pero había sido lo que los policías querían escuchar.
_ ¿Donde esta Guillermo? – pregunto el jefe de la policía.
_ No tengo idea.. luego de verlo al salir de ver al tío, no lo vi mas.
_ Traigan al mayordomo.- dijo el policía de forma apresurada.
Así fue que también lo interrogaron a Julio. Pobre de Julio, estaba tan asustado.. no sabia que pensar.
Ya pasadas unas horas.. alrededor de las dos de la mañana, los policías me dieron permiso para retirarme.
Ya era libre. Ya podía vivir mi vida con Matilde, sin que nadie me juzgue.
Pero.. había algo que no me dejaba dormir.. algo que hacia que mi mente se desvíe al hecho de la muerte del viejo. Algo siempre hacia que se me vengan a la mente esas imágenes.. no lo podía creer. Ya era libre, pero sentía la necesidad de decir lo que paso. ¡Contarles a todos que hice el mejor plan jamás visto!
Pero sabia que si lo hacia. Mis últimos días de vida, los viviría detrás de las rejas.
Ya habían pasado dos días desde que declaré. Y dos días desde que el viejo murió.
Era una hermosa mañana. Había pasado la noche con Matilde. No se que fue, lo llamo impulso. Porque no se porque paso.
Llame a la policía.
_ Buen día, mi nombre es Guillermo.. hace dos días falleció mi tío, y no tengo noticias de que sucedió con la causa..- antes de que termine, antes de que me dejen decir “¡fui yo!, ¡yo lo mate!”, me interrumpió el policía..
_ Si!, disculpe que no lo llamamos para avisarle, estuvimos muy ocupados con otras causas... su hermano se declaro culpable. Dijo que él lo había acecinado. Lo lamento..
Colgué el teléfono. ¡No podía ser posible! Claudio ¡se declaro culpable para salvarme!
Siempre supe que Claudio haría algo bueno en su vida.. en algún momento.. Y así fue.
Ahora vivo perfectamente con Matilde. En una gran casa alejada de la ciudad. Y espero el nacimiento hijo .Y. así fue como termino todo. Ya puedo ser feliz y puedo vivir en paz.
Estoy profundamente agradecido hacia Claudio.